Paz y amor ... y el look hippy también es para el trabajador

Mayca Parra | 3 September, 2015


Buenas tardes a todos! Hoy me he acordado de aquel anuncio de un canal de televisión que decía paz y amor y el Plus para el salón. ¿Os acordáis, verdad? En el spot salían unos hippys que con aquella frase estuvieron en boca de los españoles durante algún tiempo. Pues bien, hoy me voy a detener en ese estilo, el hippy, que a pesar de que tuvo su mayor expresión a finales de los 60 y principios de los 70 con el famoso festival Woodstock, de vez en cuando, de manera cíclica regresa a nuestras vidas como el turrón. Un regreso que, normalmente, llega con ciertos retoques para así adaptarse a los tiempos.


De hecho, en estos últimos años se ha vivido una recuperación del estilo hippy, aunque rebautizado como hippy chic, ya que aunque su base sigue teniendo la misma esencia de los 60, se le ha dotado de detalles que le imprimen cierta sofisticación, como si se tratase de un hippy light, y la verdad que la fórmula ha funcionado bastante bien, porque ha sabido captar a los que ese estilo más desarreglado no llegaba a convencer, abriéndole de esta manera sus puertas sin ningún tipo de violencia.


Inspirándome en esa denominación hippy chic formé el conjunto que llevé hace unos días a trabajar. El calor sigue pegando y la confianza en los aires acondicionados con el paso de los días la fui perdiendo, por lo que no tenía de ir con mucha tela, así que cogí unos shorts de encaje en color beige, las cuñas de esparto y una camiseta con forma de nadador en un tono verde millitar. Los pantalones cortos y las cuñas impregnaban sin duda el conjunto con esas reminiscencias a décadas pasadas, pero sin duda lo que le dio el toque mágico fue el pañuelo de seda con el que me recogí el pelo, usándolo como diadema. El resultado fue el que veréis a continuación, que en mi opinión fue bastante satisfactorio y lo mejor de todo estuve llena de buen rollo toda la tarde-noche.

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